El británico se quedó con la pole por 67 milésimas sobre Hamilton. El líder Antonelli quedó en tercera posición. Leclerc se estrelló contra las barreras en Q3.
No decepcionó. George Russell ratificó el nivel que exhibe en Montemeló desde el viernes. El británico se alzó con la pole position con un gran stint que lo posiciona como favorito para la carrera del domingo. El Mercedes se impuso con tiempo de 1:14.79s en el último intento, marca quer no pudo doblegar Lewis Hamilton (Ferrari) que estuvo a 64 milésimas de dar el golpe de escena en la tarde de Barcelona.
Pero la mayor satisfacción de Russell es haber superado, por más de tres décimas, a su mayor estigma: Kimi Antonelli. El líder del campeonato, que no encuentra el coche este fin de semana, ni siquiera pudo pisarle los talones como Hamilton. El italiano quedó a +0.319s de su compañero y tuvo que resignarse con el tercer lugar. Incluso, a através del lenguaje corporal, se advirtió en parque cerrado que Kimi es consciente que será muy difícil seguirle el ritmo a su compañero en carrera.

Los resultados de los entrenamientos libres arrojaban una pelea atomizada entre Russell, Charles Leclerc (Ferrari) y Oscar Piastri (McLaren) —los de mejor rendimiento hasta la Quali—. Sin embargo, a la hora de buscar la salida de privilegio, solo el británico mantuvo su ritmo. Piastri perdió terreno en los «cronos» para terminar séptimo a +0.411s del Mercedes. Mientras que Leclerc volvió a estrellarse cuando arriesgó a todo o nada en búsqueda del 1.
El accidente que protagonizó el monegasco, al inicio de la Q3, es resultante de la presión que se autoimpuso para ganarle a los Mercedes y al interior del box de Maranello. A toda costa no quiere perder terreno con los de Brackley y, al mismo tiempo, busca vencer a Hamilton que lo está superando. La exigencia lo empuja a cometer errores, como hace siete días en Mónaco —cuando golpeó el lateral derecho en «Tabac»— o esta tarde en Barcelona. Sufrió un subviraje en el ingreso a la curva 3 que terminó en un recto que lo llevó contra las barreras.
La prueba se neutralizó con bandera roja. La violencia del impactó activó el protcolo médico, Leclerc que tuvo ir al hospital del circuito para un chequeo preventivo. Si bien no sufrió lesiones, su alma sumó una herida más, que lo exteriorizó en el corral de prensa: “Tengo ganas que llegue mañana y ver la luz al final del túnel”.

Con Leclerc fuera de combate, la lucha por la pole quedó trastocada. Salvo Oscar Piastri —poleman provisorio— y Max Verstappen (Red Bull), el resto de los nueve corredores no pudieron marcar tiempo. George Russell, Kimi Antonelli, Lewis Hamilton, Lando Norris, Isack Hadjar, Liam Lawson y Nico Hülkenberg tendrían una sola oportunidad para quedarse con la pole o asegurarse la mejor posición de salida que permitiera su coche -como el caso del Audi del alemán.
Antonelli pisó a fondo para dar la sorpresa. Si bien su «crono» lo dejaba en la pole provisoria, no alcanzó para evitar el «sorpasso» de Russell. El único que podía arruinarle el día al británico era Hamilton, no le alcanzó.
Como en Canadá, Russell tiene otra oportunidad para volver a la victoria. Tiene el auto y sus rivales —incluído Antonelli— están un paso detrás de él. Hamilton atacará en la partida, aprovechando el extra de potencia que tiene la Ferrari en la salida. Lo que no puede permitirse el de Mercedes es que su compatriota le arrebate la primera posición. Ese escenario lo dejaría a merced de Antonelli que intentará —como sea— repetir la feroz lucha de Montreal. Perder la chance de terminar por delante del italiano sería otro golpe piscológico. Más duro que aquella tarde en la isla de Notre-Dame.
