Antonelli se convierte en héroe nacional con la victoria en Monza

Antonelli se convierte en héroe nacional con la victoria en Monza

Después de 60 años un italiano vuelve a ganar en el Parque. Largó decimonoveno y doblegó al puntero Russell cuando restaban tres vueltas. Verstappen el otro protagonista de la tarde: tercero.

 

El Autodromo Nazionale di Monza, último bastión de velocidad pura, y uno de los más queridos por la afición junto con Mónaco y Spa-Francorchamps, fue escenario de una de las mayores hazañas que se recuerden en las últimas décadas. En sus 104 años de vida, solo contaba con dos carreras que alcanzaron el status de «mítico»; en la tarde del domingo 06 de septiembre de 2026 sumó la tercera.

 

Kimi Antonelli fue ungido como «Héroe Nacional». El italiano construyó una victoria desde el puesto número 19 de la parrilla. Necesitó del amor propio, una acertada estrategia de su equipo, una bandera roja, un «Virtual Safety Car» y la tenacidad de un fuera de serie para alcanzar la punta cuando restaban tres vueltas. No era una empresa fácil. Hace quince días atrás, en el atardecer de Zandvoort, sabía que penalizaba desde el fondo de la parrilla porque en Monza cambiaría el quinto motor de la temporada. Lejos de desmotivarlo, la decisión de Mercedes fue un incentivo extra para el líder del campeonato.

 

Antonelli cruzó la meta, hazaña consumada. (Claudia Greco / REUTERS)
Antonelli cruzó la meta, hazaña consumada. (Claudia Greco / REUTERS)

 

Mientras se aprestaba para la patriada, los ojos del mundo se posaron sobre el inesperado poleman Pierre Gasly (Alpine). La incógnita era cuánto resistiría ante el Mercedes de George Russell en segunda posición. El misterio se develó en una vuelta. Luego de una salida prolija, cedió ante el británico un giro después, antes de ingresar a «Rettifilo». Sin embargo, la estrategia de Alpine era aguantar como sea para lograr un podio; no importaba la posición, el equipo de Enstone solo quería un milagro.

 

La carrera dio su primer vuelco cuando Charles Leclerc (Ferrari) se estrelló en la «Parabólica». Sorprendido por Oscar Piastri (McLaren), que intetó un rebase por el interior al salir de «Ascari», quiso cubrirse. En el ingreso al curvón —uno de los más veloces del mundo— pisó la pintura con la rueda trasera izquierda, perdiendo el coche con un trompo. La Ferrari salió disparada contra la barrera de neumáticos. El monegasco resultó ileso pero con signos de mareos por el violento impacto superior a 50 Fuerzas G.

 

La bandera roja, para que los comisarios pudieran retirar el auto y reparar las defensas, obligó a replantear las estrategias. Con la excepción de Max Verstappen (Red Bull) y Lewis Hamilton (Ferrari), que optaron por neumáticos medios —arrancaron con blandos—, el pelotón de punta se inclinó por los compuestos duros. La ecuación era sencilla: con los más rústicos se ahorraban el pit stop y podían llegar —con lo justo— a la bandera a cuadros. Antonelli, que largó con duros y alcanzó el duodécimo lugar antes de la neutralización, siguió los pasos de Verstappen y Hamilton.

 

El poleman Gasly solo se mantuvo una vuelta en la punta. (F1 / FOM)
El poleman Gasly solo se mantuvo una vuelta en la punta. (F1 / FOM)

 

El reinicio fue accidentado. Dirección de Carrera abortó la salida porque Yuki Tsunoda (Racing Bulls) se confundió de cajón y quedó con el coche inclinado al acomodarse en el que correspondía. Luego de otra vuelta de calentamiento la acción regresó a Monza. Russell y Gasly volvieron a partir bien, mientras que Franco Colapinto (Alpine) le ganaba el interior a Verstappen en «Rettifilo». El holandés no puso resistencia sabiendo que era una maniobra suicida en la primera variante. Dejó escapar al argentino y en la en la «Curva Grande» recuperó la tercera posición. Colapinto, nuevamente cuarto, se dejó llevar por el entusiasmo de haber luchado con un peso pesado. Ensayó una firme defensa para contener a otros dos colosos como Piastri y Hamilton. Pero la presión del australiano le hizo perder el control en «Lesmo 1». El paso por la grava hirió el coche en el fondo plano; al menos pudo regresar a pista.

 

Mientras su compañero debía remontar desde el puesto 16, Pierre Gasly comenzaba a sufrir. Verstappen, Piastri y Hamilton hicieron valer el potencial de sus monoplazas. El francés no tenía un coche para luchar. La ilusión del podio se esfumó en tres vueltas. Una cosa es lograr una pole aprovechando el rebufo, otra es mantenerse a la vanguardia en tanda larga. Gasly tuvo un baño de realidad: pese a las actualizaciones, que mejoró levemente al A526, todavía está lejos de los equipos de punta. El discurso triunfalista pos Quali de Flavio Briatore encegueció otra vez a la escudería de Enstone.

 

A esa altura, Antonelli ya estaba en el Top 10. El italiano rebasó con facilidad a sus rivales. En la vuelta 18 alcanzó a Russell. El muro de Mercedes, vía radio, remarcó que podían luchar pero no excederse. Ambos cumplieron; estuvieron nueve giros alternándose.

 

Lance Stroll (Aston Martin) provocó el segundo vuelco de la carrera. Su coche se detuvo al borde de la pista obligando un «Virtual Safety Car». Esto habilitó una parada gratis a Antonelli y Verstappen, quienes cambiaron neumáticos para llegar con gomas frescas al final. Mercedes dejó a Russell en pista porque de haber ingresado podría caer detrás de Piastri y Hamilton; los de Brackley estaban asegurando la victoria, sea para Russell o Antonelli. Con el reinicio ya se intuía el desenlace del Gran Premio de Italia.

 

Antonelli en Ascari por delante de Russell. (XPB Images)
Antonelli en Ascari por delante de Russell. (XPB Images)

 

Desde la sexta posción, Antonelli, volvía a remontar. No le preocupaba tener detrás a Verstappen. El holandés hacía su juego con un Red Bull que no estaba para un Top 3, pero que en sus manos lograba sacarle jugo. Cuando los dos volvieron a posiciones de podio, Kimi fue por su Russell y Max se dedicó a cuidarse de Piastri.

 

Con neumáticos jóvenes y mejor ritmo, el líder del campeonato se reencontró con su compañero en la vuelta 48. Un giro después lanzó el primer intento de rebase. Russell se pasó en la frenada de «Rettifilo» y cortó la chicana. Sorpresa causó la maniobra del italiano cuando perdió el control del Mercedes y transitó por la grava. No fue un error, esquivó las virutas del asfalto que se levantaron por el calor. Kimi tomó sus precausiones. Un giro después, en «Ascari», superaba al británico para algarabia del público.

 

Después de 60 años, un italiano vuelve a coronarse en Monza. El último fue Ludovico Scarfiotti con una Ferrari. Italia se conmovió ante la hazaña de su nuevo hijo dilecto. Solo tres connncionales ganaron el Gran Premio en la era de la Fórmula Uno: Giuseppe Farina (1950), Alberto Ascari (1951 y 1952) y Scarfiotti (1966). Ahora, Kimi Antonelli, apunta su nombre en la acotada lista. Además, su faena quedará como una de las carreras «míticas» en el «Templo de la Velocidad»; junto con la «Carrera Imposible» de Jim Clark en 1967, y el sorpresivo 1-2 de Ferrari en 1988 —un mes después de la muerte de Don Enzo—.

 

Antonelli, que el pasado 25 de agosto cumpió 20 años, está con paso firme rumbo al título. Al mismo tiempo, los italianos lo consagraron como su nuevo ídolo deportivo en tiempos de crisis en la «Azzurra» —que lleva tres mundiales sin clasificarse— y con Ferrari dando pasos en falso. Ha nacido un nuevo «Héroe Nacional».

 

Clasificación final del GP de Italia. (FIA)
Clasificación final del GP de Italia. (FIA)