Verstappen se reencontró con la victoria en Sepang

Verstappen se reencontró con la victoria en Sepang

El holandés volvió al triunfo en una carrera marcada por el caos. Antonelli terminó segundo y estira a 84 puntos la diferencia con Russell que abandonó. Hamilton tercero remontando después de un error de Ferrari.

 

Hace siete días nos preguntábamos si la curva ascendente que mostró el Red Bull R22 se extendería a circuitos permanentes o solo era efícaz en los callejeros y semi como Bakú y Madrid. La respuesta llegó este domingo en el circuito malayo de Sepang: victoria de Max Verstappen. El cuatro veces campeón logró su primer triunfo de la temporada. Con la bandera a cuadros selló una victoria que estaba construyendo desde los ensayos del viernes, la perfeccionó con la pole del sábado, y la coronó con una masterclass de 55 vueltas.

 

Ni siquiera la lluvia y los problemas técnicos, que obligaron a retrasar más de una hora la partida, opacaron una éxito que estaba al caer. Además, para la escudería de Milton Keynes, se magnificó porque fue el primer lauro de su motor: el DM01. Para la FIA, el impulsor Red Bull Ford Powertrains —desarrollado en sociedad con la automotríz norteamericana—, es el más potente de la parrilla. Sin embargo, no se etraducía en victorias. El RB22 comenzó la temporada con sobrepeso y no era fiable en circuitos de baja carga aerodinámica. El equipo austríaco puso a dieta el coche e incorporó actualizaciones que mejoraron el rendimiento luego del receso estival. Después de mucho tiempo, Verstappen ganó con un Red Bull sin exigirlo al límite de su potencial.

 

Antonelli gana la salida mientras Verstappen lidiaba con el embrague. (Bahrain International Circuit)
Antonelli gana la salida mientras Verstappen lidiaba con el embrague. (Bahrain International Circuit)

 

El circuito de Sepang, escenario de emergencia para el Gran Premio de Bahrein, devolvió a los aficionados la emoción que les quitaron «Madring» y las calles de Bakú. La Fórmula Uno no pisaba Malasia desde 2017, y eran vagos los recuerdos de como se desarrollaban las carreras por esos lares. Vaya paradoja, la lluvia volvería a refrescar la memoria al paddock. El fuerte aguacero liberó a todos los fantasmas que persiguen hace tiempo a Stefano Domenicali y la FIA.

 

La acumulación de agua en algunos sectores y la desconfianza en las cubiertas de lluvia extrema que ofrece Pirelli forzaron —una vez más— a retrasar el inicio de la carrera. Y si faltaban más contratiempos, después de esperar más de 40 minutos, se abortó la salida por una falla de software en varias unidades de potencia.“Una combinación sin precedentes de baja velocidad del motor, condiciones de baja adherencia, ajustes de gestión de energía para condiciones de lluvia y la configuración de los sectores del circuito de Sepang provocó una pérdida de potencia involuntaria en varios coches”, fue la curiosa explicación de la FIA. Hubo que esperar 30 minutos más para que los equipos pudieran instalar el nuevo software que desarrolló a contrarreloj los ingenieros del órgano rector.

 

Finalmente, luego de 90 minutos de espera, la acción dijo presente en Sepang. Al caos de la previa se sumó el de las primeras vueltas. Verstappen tuvo problemas con la suelta del embrague y perdió la primera posición con Kimi Antonelli (Mercedes). El holandés logró mantener la cuerda anulando los intentos de George Russell (Mercedes) de arrebatarle el segundo lugar.

 

El salto más esperado de Max: el de la victoria. (F1 / FOM)
El salto más esperado de Max: el de la victoria. (F1 / FOM)

 

El italiano se mantendría al frente hasta la vuelta 12. Luego de un Safety Car, para retirar el Cadillac de Valtteri Bottas, Verstappen se pegó al Mercedes y lo rebasó por el exterior de la recta principal. Russell aprovechó la vulnerabilidad de su compañero y lo desplazó a la tercera posición. Una vez al frente, el holandés se mantedría firme en el liderazgo hasta la bandera a cuadros.

 

El orden del clasificador se alteraba permanentemente. Tras el relanzamiento, varios equipos apostaron por los neumáticos de piso seco; sin embargo, fue una decisión apresurada: la pista todavía estaba húmeda y solo se podía girar con los intermedios. El trío de punta acertó con las gomas de lluvia. En cambio, Ferrari, comprometió a Lewis Hamilton y Charles Leclerc que cayeron a los puestos del fondo. Los de Maranello tuvieron que remontar a fuerza de rebase y golpes de escena. No fueron los únicos. Alpine también erró la estrategia con Franco Colapinto y Pierre Gasly, al igual que Cadillac con Sergio Pérez.

 

Cuando restaban nueve vueltas, un problema con el acelerador obligó a Alex Albon (Williams) a detenerse al costado de la pista. Los trabajos para retirar el coche forzaron una nueva salida del Safety Car. Con la reanudación el horizonte, el Mercedes de Russell se detuvo en la recta principal. El británico, ganador en Bakú, tuvo que abandonar por una falla en la Unidad de Potencia. El sueño de campeón comienza a desvanecerse.

 

Verstappen y Hamilton estuvieron en el último podio de Sepang en 2017. (Bahrain International Circuit)
Verstappen y Hamilton estuvieron en el último podio de Sepang en 2017. (Bahrain International Circuit)

 

La sorpresiva relantización de Russell obligó al resto de la fila india a reducir más la velocidad. Lando Norris (McLaren), que estaba calentando neumáticos, no advirtió que levantaron los de adelante. Esquivó con lo justo a su compañero Oscar Piastri tirándose al césped y haciendo un recto en la última curva. Los comisarios le aplicarón un «Driving» por «conducción errática bajo condición de Safety Car».

 

La bandera verde inició el último capítulo. Hamilton —cuarto— lanzó un ataque contra Isack Hadjar (Red Bull) por el tercer lugar. Sin posibilidad de defenderse, a dos vueltas del final, el francés perdió la posición frente al británico. Leclerc también aprovechó la vulnerabilidad de Hadjar y lo desplazó a P5. Los pilotos de Ferrari emendaron los errores de su propio equipo.

 

Sepang no defraudó a los aficionados. El caos y la lluvia, sello distintivo de la Fórmula Uno, dificilmente podría haber ocurrido en el desierto de Sakhir —hábitat natural del Gran Premio de Bahrein—. Incluso la foto del final fue del agrado del público: Verstappen, Antonelli y Hamilton. El primero y el tercero estuvieron en el último podio de Malasia en 2017. El segundo, sacó 84 puntos de ventaja a su perseguidor. Pasado y presente. Historia viva de la «Máxima Categoría».  

 

Clasificación final del GP de Bahrein. (FIA)
Clasificación final del GP de Bahrein. (FIA)