El líder del campeonato batió a su compañero que dominó en los entrenamientos. Verstappen, con gran esfuerzo, alcanzó su máximo objetivo: tercero. El joven Hadjar sorprendió y partirá desde la cuarta posición.
No es la primera vez en la temporada que Lando Norris cae en Q3 luego de dominar en los tres libres. Tampoco es novedad que Oscar Piastri —de la nada— de el zarpazo en la clasificación y tira un golpe de KO en la batalla final por la pole. McLaren tiene dos pilotos que están atados a una estrategia personal que ninguno de los dos quiere cambiar, aun sabiendo como se moverá el otro. Parece repetitivo y hasta aburrido. Igual, aunque sea predecible el final de la historia en Zandvoort, el fiel de la balanza no marca quién puede sorprender con un cambio: sino quién se equivoca.
Este sábado le tocó a Norris. El dominador hasta la PL3 comenzó a ceder terreno a su compañero. El líder del campeonato, como es habitual, se desató y fue por el británico que busca despojarlo de la punta del mundial. Como se dice en Argentina «dio vuelta la taba». Del +0.292s de diferencia con Norris en el último entrenamiento, lo superó en Q1 por -0.131s.

No era una relajación de Norris por tratarse del primer corte clasificatorio. Era el aviso que el otro Oscar Piastri, el que arrasa con todo lo que se interponga en su camino, llegó a Zandvoort.
El australiano peleó todos los parciales. No dio respiro a Norris en ninguno. Si bien terminó segundo en Q2, la diferencia con el británico fue de solo 90 milésimas.
A esa altura de la clasificación no importaba la irrupción de los Racing Bulls que le arrebató el rótulo de «equipo sorpresa» del fin de semana a Aston Martin y Williams. Ya era un recuerdo el accidente de Lance Stroll (Aston Martin) en Q1 al chocar contra las barreras de la curva 13 —mordió la tierra antes de la frenada que lo llevó a un trompo—. También pasaba desapercibido el esfuerzo sobrehumano de Max Verstappen (Red Bull) por alcanzar la tercera posición, su único objetivo. O los milagros de Charles Leclerc y Lewis Hamilton por llevar a Q3 una Ferrari que necesita de dos stint para hacer el tiempo de corte. O una nueva decepción de Alpine con Franco Colapinto —eliminado otra vez en Q1—.

Cualquier incidencia en la circuito quedó opacado por el duelo entre los papaya. Incluso, la aparición de un simpático zorro, que cruzó campechano la pista en plena efervescencia de la Q2, no desvió la atención sobre los McLaren.
El duelo de cronos en Q3 no defraudó. Los seis parciales, que conformaron los dos stint de ambos, era el equivalente a los 12 rounds de una peles de boxeo. Piastri golpeó primero y dejó grogui a Norris. El líder del campeonato se impuso en el primer intento por 12 milésimas. El segundo stint, que definió el combate sabatino, tenía dos agregados: el desgaste de las cubiertas blandas y el tráfico en pista.
Norris le ganó la salida a su compañero. Sin embargo, esa ventaja le jugó en contra. Cuando abrió el reloj se topó en la curva 3 con Fernando Alonso (Aston Martin) que estaba en vuelta de calentamiento. Lo estrecho de la pista forzó al británico a abrirse más en el peralte, lo que le hizo perder valiosas décimas. Ahí se definió la clasificación. Norris hizo un muy mal Sector 1 mientras que Piastri marcó récord; el británico se recuperó y pintó de morado el Sector 2, pero Piastri se tiñó de verde —récord personal—; y el Sector 3 fue malo para ambos.

Iceman lo hizo de nuevo. Salió de su celda de clausura en el momento de la verdad y dio vuelta la lógica. Norris, nuevamente, no pudo sostener su liderazgo de los entrenamientos; aplastado por el líder del campeonato que muestra todas sus armas solamente en el momento definitorio.
La lucha entre Oscar Piastri y Lando Norris se llevó todos los comentarios. No dejó margen a cronistas y aficionados para apuntar datos extras en Zandvoort. Ni sobre el tercer lugar de Max Verstappen —trabajado con paciencia de orfebre—. Y tampoco sobre la cuarta posición del juvenil de Racing Bulls Isack Hadjar, que venció a tres candidatos que soñaban con dar el golpe del fin de semana: Liam Lawson (Racing Bulls, P8), Carlos Sainz (Williams, P9) y Fernando Alonso (Aston Martin, P10).
