El actual campeón saldra el sábado desde la primera posición. Antonelli logró ubicar segundo al Mercedes. Piastri, con el otro McLaren, tercero.
Lando Norris (McLaren) logró en la tarde del viernes la pole position para la carrera Sprint que se disputará este sábado en circuito semiurbano de Miami Gardens (Estados Unidos). Por primera vez, el actual campeón, ocupará una salida de privilegio desde que ganó el título mundial.
El británico le robó el dominio a Charles Leclerc (Ferrari), quien lideró los «cronos» desde los entrenamientos libres hasta la SQ2. La avanzada papaya, en el único stint en SQ3, derribó todos los pronósticos que predecían un paseo del monegasco en la pista de los Miami Dolphins. Y para que sea más doloroso en el box de Maranello, Leclerc clasificó cuarto a +0.370s de la punta.

Lo único concreto en Miami fue que no sería un viernes gobernardo por los Mercedes. Los dominadores de las tres primeras fechas comenzaron a sentir los tibios cambios al reglamento técnico que hicieron la FIA y la FOM. La ventaja que disfrutaban hasta el parate obligado -por el conflicto en Medio Oriente que forzó la cancelación de los Grandes Premios de Arabia Saudita y Bahrein– se diluyó. Tanto Ferrari como McLaren lograron igualar a la escudería alemana y superarla.
Los Mercedes sufrieron en la Sprint Quali; salvar el invicto era una utopía. Los nervios en el box crecieron con la sexta posición de George Russell, a +0.624s de Norris. Kimi Antonelli, el último en salir a pista, tuvo su primera oportunidad para demostrar por qué es el líder del campeonato. Sin cometer errores, en las trabadas curvas de Miami, trepó al segundo lugar para ubicarse a +0.222s del poleman. La difrencia con Norris es amplia, pero el «ragazzo» de Bologna hizo reducción de daños: le arrebató la P2 a Oscar Piastri, truncando una primera fila papaya.
La patriada de Antonelli contrastó con la caída de Russell. El británico sintió el golpe en la sexta posición, que fue más duro al quedar por detrás del Red Bull de Max Verstappen. Mercedes deberá barajar y dar de nuevo en lo que resta del fin de semana. Pero algo es seguro, los de Brackley ya no están despegados del resto.
