Aplastó a las Ferrari con un stint arrollador en Q3. Leclerc segundo y Hamilton tercero. Hadjar, quinto, le ganó el duelo a Verstappen que terminó séptimo.
Kimi Antonelli (Mercedes) cerró un sábado perfecto en Silverstone (Gran Bretaña). Además de la victoria del mediodía en la Sprint, se llevó la pole para el domingo. Fue una vuelta arrasadora. El tiempo, marcado en su segundo y último intento, fue inalcanzable para las Ferrari de Charles Leclerc (P2) y Lewis Hamilton (P3).
El líder del campeonato, como nos tiene acostumbrado en Q3, desató su instinto de velocidad pura. Se había alzado con la pole provisoria en el primer intento y la ratificó en el cierre; ambos con marcas que reventaron los «ronos». Leclerc no pudo alcanzarlo, quedó a +0.175s de la punta —un abismo en la clasificación de la Fórmula Uno—. Pero la peor parte la llevó Hamilton. Si el viernes dominó a su gusto, y en la Sprint resistió en la punta hasta donde pudo, en Q3 se desmoronó. Para sorpresa de Silverstone, su amo y señor con nueve victorias, no pudo acercarse a la cima. El «gap» de +0.347s lo dejó tercero y golpeado en su orgullo.
Estaba claro que la pelea por la pole se reduciría a Kimi Antenelli y las Ferrari. Sin embargo, el italiano, tuvo que lidiar con algunos problemas mecánicos al inicio de la clasificación. Un inconveniente con el pedal del acelerador hizo temer una debacle en Q1. Se vio forzado a abortar el primer intento y trabajar —con paciencia— un ritmo de vuelta para alcanzar los tiempos que le aseguraran la Q2.

El susto, lejos de amedrentar, potenció a Antonelli. La incertidumbre de cómo se desarrollaría el resto de la clasificación lo aprovechó para jugar con la psiquis de sus rivales. El golpe lo daría con su último stint.
Leclerc y Hamilton cayaron en la trampa. Max Verstappen (Red Bull, P7 a +0.782s) fue rehén de la falta de ritmo que experimentó su RB22 en Q2 y Q3. Los McLaren de Lando Norris (P6, a +0.766s) y Oscar Piastri (P8 a +0.921s) volvieron a caer en la tabla de tiempos. El viento complicó a los «papaya», el «talón de Aquiles» del MCL60.
Los únicos que pudieron celebrar, además del poleman, fueron Isack Hadjar (Red Bull) y su ex equipo Racing Bulls. El francés terminó quinto (a +0.635s) y sin un atisbo de los problemas que complicaron a Verstappen. Mientras que Arvid Lindblad (P9 a +1.124s) y Liam Lawson (P10 a +1.605s) volvieron a colocar la escudería italiana en el Top 10, un resultado que los empieza a consolidar como el quinto equipo de la parrilla. Kimi, Hadjar y los de Faenza —luego de la Quali— pudieron disfrutar su «sábado inglés».
