Brawn cree que el ‘porpoising’ debió ser previsto por los equipos

Brawn cree que el ‘porpoising’ debió ser previsto por los equipos

El director deportivo de la F1 se mostró sorprendido por el efecto rebote manifestado por los coches, sin embargo cree que existen múltiples alternativas de solución.

 

 

Ross Brawn está asombrado por la inestabilidad que han experimentado los nuevos coches de la F1 en los entrenamientos desarrollados hace unos días en el circuito de Barcelona, especialmente en los tramos rectos, algo que, a priori, no representaría un gran problema, pero que, según expertos, podría volverse potencialmente peligroso en curvas de alta velocidad.

 

Si bien este fenómeno físico no es nuevo dentro del mundo del deporte motor, podemos definir al ‘porpoising’ o efecto rebote como una cíclica pérdida de carga con una posterior recuperación, evidenciada especialmente por autos de competición que utilizan sistemas aerodinámicos que producen el llamado efecto suelo, manifestándose visualmente como un constante brinco que incomoda sobremanera a los pilotos.

 

Los tests celebrados en Montmeló han dejado gran cantidad de material de análisis en lo que respecta al comportamiento de los nuevos monoplazas siendo el ‘porpoising’ lo más llamativo, en relación a este efecto, Brawn comentó:

 

“Todos hemos experimentado el porpoising. Es frecuente, es un fenómeno, es física. Ocurre en los coches con una gran dependencia del efecto suelo. Pero estoy un poco sorprendido de que algunos equipos se hayan visto asombrados por ello. Pensaba que lo habrían previsto por su trabajo en el túnel de viento, pero se puede ver en la pista que algunos ya lo han asumido, así que hay soluciones”.

 

 

Ross Brawn/Foto: Dan Istitene/Getty Images Europe
Ross Brawn/Foto: Dan Istitene/Getty Images Europe

 

 

Lo cierto es que la reaparición de este viejo problema ya ha generado cierta controversia dentro del mundo de la categoría reina, pues, algunas voces se han expresado con preocupación, tal el caso de Jean-Claude Migeot, ex director de aerodinamia de Tyrrell, quien advirtió que la repentina pérdida de carga en curvas de alta velocidad, o bien, en rectas con asfalto muy ondulado puede ocasionar que el auto se descontrole súbitamente produciéndose peligrosos despistes. Algunas alternativas de solución podría ser la incorporación de suspensiones activas, o quizás, anexar faldones o polleritas que sellen el canal permitiendo conservar el vacío generado, sin embargo esas opciones están reglamentariamente prohibidas. Ross Brawn, consciente de este inconveniente, propone estudiar y poner manos a la obra en otras variables:

 

“Creo que donde se enfrentarán a un reto es en que, sospecho, que las soluciones pueden reducir un poco el rendimiento, y el estado de forma más fuerte puede ponerlos al borde del precipicio, pero esa es una decisión que deben tomar los equipos sobre cómo configurar el coche. Ahora hay muchos Fórmula E que tienen que equilibrar esa diferencia y si alguna vez el porpoising se convierte en un problema, estoy seguro de que la FIA puede encontrar algunos ajustes en las alturas para reducir la sensibilidad”, concluyó.