Quebró el maleficio del podio 15 años después de su debut en la F1. En tres ocasiones estuvo a un puesto del tercer escalón. Vida y obra del alemán que se llevó todas las ovaciones en Silvesrtone.
La caída de la bandera a cuadros en el circuito de Silvesrtone, luego de la vuelta 52, no solo decretó el fin del Gran Premio de Gran Bretaña. Generó también un hecho que seguramente quedará grabado en la retina de quienes lo vieron, y en la memoria de todos los aficionados a este deporte. Un hecho tan conmovedor como histórico. No se trató del octavo triunfo de Lando Norris que lo acerca cada vez mas a su compañero de equipo en la lucha por el titulo de pilotos de esta temporada, tampoco por el triunfo 198 de McLaren -que también se encamina cómodamente hacia una nuevo título de constructores-. Nada de eso. El pasado domingo, al finalizar el Gran Premio, Nico Hülkenberg, al arribar con su Sauber detrás de los papaya, consiguió su primer podio en Fórmula 1.
Pasaron 15 años, 3 meses, 21 días y 239 Grandes Premios para que el querido piloto Alemán subiera a ese lugar de privilegio. Finalmente estaba allí, con su mono verde y negro. Con el champagne cedido por equipos colegas, festejó exultante el tan deseado logro. Todos, absolutamente todos, por un momento, fuimos fan de Nico y festejamos como propio su podio. Todos, absolutamente todos, felices y emocionados con Hulk, bueno, casi todos, porque los dos restantes que ocuparon los lugares mas altos no se dieron cuenta que había alguien mas ahí con ellos. No importa, tampoco nosotros vimos que ellos estaban.
Tanta felicidad compartida tiene una razón y está fundamentada en lo que fue su dilatada y sacrificada trayectoria. El piloto alemán, en varias oportunidades, fue monos preciado y desplazado por billeteras más abultadas, y no por talento. Nico debutó en la temporada 2010 en una escudería Williams que venia ya cuesta abajo. Luego de una temporada aceptable, al año siguiente, fue reemplazado por Pastor Maldonado y su respaldo petrolero de PDVSA. El 2011 lo vio como tercer piloto de Force India, año en el que solo pudo tomar contacto con el coche en 14 pruebas libres de los viernes. Finalizada la temporada, al igual que el vinculo con su representante, Nico consiguió un asiento en Sauber. El campeonato 2013, terminó en el Top 10 con la escuadra de Hinwil. Regresaría a Force India y durante tres temporadas compartirá el garage con Sergio Pérez. En 2017 vuelve a cambiar de rumbo y se marcha a Renault, allí permanece hasta 2019. En sus tres temporadas con el equipo francés compartió equipo con Jolyon Palmer (2017), Carlos Sainz (2018) y Daniel Ricciardo (2019). A Palmer y Sainz lo superó en puntos, mientras que con el australiano tuvo su temporada mas floja; posiblemente fue una de las razones de su reemplazo por el reserva y tester Esteban Ocon.

Así fue como el año 2020 lo vio a Nico Hülkemberg sin butaca ni contrato en la F1. Pero no estuvo alejado de la categoría. La pandemia de Covid 19 lo vio a Nico nuevamente vestido con el mono rosado de Racing Point –ex Force India rebautizado por su nuevo propietario Lawrence Stroll– para reemplazar a Checo Pérez en las dos carreras que se realizaron en Silverstone. Fue llamado de urgencia cuando el mexicano dio positivo de Covid y logró sumar puntos con el séptimo puesto en el GP 70 Aniversario ¿Toda una premonición? No lo sabemos. Nico cumplió con el reemplazo y continuó mirando las carreras desde afuera. Sin embargo, dos meses después, es convocado nuevamente por Racing Point para reemplazar a Stroll en el GP de Eifel realizado en Nürburgring, y nuevamente sumó para la escuadra de Silverstone: 4 puntos.
Hulkenberg no tuvó más cción en lo que restó de esa temporada y todo el 2021. En 2022, el Covid 19 tocó la puerta de Sebastian Vettel, y allá fue de nuevo el bombero Hulk para apagar el incendio. Vestido con el elegante verde inglés reemplazó al cuatro veces campeón del mundo en las dos primeras carreras de la temporada. Cumplida la tarea, el resto del año, volvió a ser sabático.
Pero Güenther Steiner, entonces jefe de equipo de Haas, tenía planes para el veterano alemán. En 2022, la decisión de no renovarle a Mick Schumacher, tras una penosa temporada donde partió dos chasis en accidentes y tuvo despistes impropios de un corredor profesional, colocó a Hülkenberg entre los candidatos para ser compañero de Kevin Magnussen para 2023. Finalmente, fue el elegido y vestiría el buzo blanco, rojo y negro del equipo norteamericano. Los dos años en Kannapolis lo tuvo siempre por delante del danés y quien más puntos sumó.

Y llegamos a la actualidad. Como ya sabemos, Nico, ocupa una de las butacas del que era considerado el peor equipo de la parrilla: Sauber. Junto al joven Gabriel Bortoleto le tocaron reemplazar a Valtteri Bottas y Zhou Guanyu. Si bien comenzó el año con un P7 en Melbourne, el coche se quedó estancado en las últimas posiciones. El paquete de actualizaciones que introdujo Hinwil en España cambió la ecuación. A partir de Barcelona, Nico Hülkemberg encadenó cuatro carreras consecutivas en los puntos. La última, en Silvesrtone, le dio los puntos que menos esperaba: los de la tercera posición.
Logró su tan anhelado primer podio a sus 37 años de edad. ¿Cómo no vamos a estar felices por él? ¿Cómo no hacerlo? Después de ver como festejaba a los gritos su pequeña hija Neomí frente al televisor, o al escuchar el efusivo radio de su compañero Bortoleto al finalizar el GP, y el saludo de en la vuelta de honor por parte de Max Verstappen –también lo llevó en su avión privado a su casa después de la carrera–. ¿Cómo no emocionarse? También hay que destacar la atención que tuvieron Mercedes y Aston Martin al obsequiarles el champagne para la foto familiar de Sauber. Los equipos acostumbran llevar botellas para festejar si hay un podio. Sin emabrgo, en Sauber, concientes de sus pocas probabilidades, no reparan en estos detalles y la hazaña Hülkenberg los tomó por sorpresa.
Este tipo de acciones nos demuestran que, a pesar de ser una actividad dominada en gran parte por el dinero y los negocios, sigue existiendo una parte muy humana. Es en definitiva la que nos mueve a los fanáticos y aficionados a estar prendidos al televisor cada fin de semana de carreras, aunque muchas quedemos un poco decepcionados por lo que vemos.
Por todo esto es que el podio de Silverstone no fue uno más. Fue el más esperado en mucho tiempo y uno de los más celebrados en mucho tiempo. Desde aquí felicitaciones Nico Hülkemberg por este logro y por demostrarnos que rendirse nunca es una opción.

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