Logró su tercera pole consecutiva con el primer stint de Q3. Verstappen sorprendió y clasificó segundo; Leclerc completó el Top 3. Colapinto hizo su mejor Quali: octavo con dos décimas de diferencia sobre Gasly.
El líder del campeonato, Kimi Antonelli, logró este sábado la pole position para el Gran Premio de Miami, que se correrá el domingo en el circuito que bordea al estadio de los Miami Dolphins. Por tercera fecha consecutiva largará desde la posición de privilegio, algo que —hasta la Sprint— no lo imaginaba ni el simpatizante más fervoroso de Mercedes.
El equipo de Brackley venía de capa caída desde el viernes. Sin embargo, como ocurrió en la SQ3, el italiano tomó la lanza y jugó todas sus fichas para ganar los tres cortes clasificatorios. Casi logra el círculo perfecto. De las tres instancias se impuso en Q1 y Q3, y segundo en Q2. La avanzada del Mercedes también se vio favorecida por la caída en el rendimiento de los McLaren. Luego del 1-2 en la Sprint, Lando Norris y Oscar Piastri, tuvieron dificultades para estar cerca de la punta. El viento que cruzó la pista se convirtió en el punto débil del MCL40.

La lucha por la pole se definió en el primer stint de Q3. En los cortes previos era evidente que los neumáticos decaían en el segundo intento. Fue lo que ocurrió en la pelea final. Antonelli marcó un registro 1:27.798s, un «crono» que no pudieron doblegar ni Max Verstappen (Red Bull, P2), Charles Leclerc (Ferrari, P3) y Norris (P4). Los tres eran los principales retadores del italiano, pero el holandés era la verdadera amenaza. El Red Bull se impuso en Q2 y fue el «cuco» en el segundo stint de Q3. Un mal parcial en el tercer sector arruinó su vuelta que acumalaba récord personal —Sector 1— y de pista —Sector 2—. Verstappen tuvo que conformarse con el segundo puesto, a +0.166s de Antonelli.
La irrupción del holandés, con un RB22 que se sintió a gusto con el viento, volvió a desacomodar las fichas en Miami. Si entre el viernes y el mediodía del sábado, McLaren y Ferrari, atomizaron a los Mercedes; ahora, irrumpe el cuatro veces campeón. Verstappen insinuaba —a golpe de «crono»— que era un actor protágonico para el domingo. El resto del elenco lo integran un reparto secundario: George Russell (Mercedes, P5), Lewis Hamilton (Ferrari, P6) y Oscar Piastri (McLaren, P7). Los tres serán las cartas de reserva si alguno de los protagonistas cae en la salida.

La clasificación dejó en claro que hay cuatro equipos de punta: Mercedes, McLaren, Ferrari y Red Bull. Y a este tandem, un poco más retrasado, se suma Alpine. La escudería francesa confirmó su condición de quinto equipo, ratificado con los dos coches en Top 10. Además, con un agregado: Franco Colapinto (P8) le ganó la partida a Pierre Gasly (P10). El argentino está probando un nuevo alerón trasero que rindió sus frutos, le permitió ser dos décimas más rápido que su compañero.
Los resultados de la Quali no garantiza una carrera monotona como la Sprint. Los pronósticos de lluvia para este domingo abrieron un interrogante. Se aguardan precipitaciones para el momento de la salida, pero la preocupación está en el riesgo de tormentas eléctricas. Florida es uno de los estados que tiene normas estrictas que obligan la suspensión de los eventos al aire libre cuando se producen estos fenomenos. Al cierre de este artículo, se disponía un cónclave entre la FIA, la FOM, los equipos y los promotores, para evaluar el adelantamiento de la carrera. Aunque se largue más temprano no evitarían la lluvia.

Bortoleto rompió motor en Q1
El equipo Audi tuvo un sábado «horribilis» en Miami. Gabriel Bortoleto sufrió la rotura del motor en el final de la Q1, obligando el retraso de la Q2. El coche del brasileño comenzó a despedir humo mientras saltaban las piezas del impulsor. El drama se intensificó cuando los fluídos se derramaron sobre los frenos traseros provocando un principio de incendio —sofocado por los comisarios de pista—.
Fue el segundo motor que perdió la escudería alemana en menos de tres horas. Nico Hülkenberg no pudo largar la Sprint por una rotura cuando se dirigía a la parrilla. Y si faltaban más dolores de cabeza para los de Neuburg, el coche de Bortoleto fue descalificado por no superar la revisión técnica —había terminado undécimo—. Los delegados de la FIA detectaron que la presión de admisión de aire del motor estaba por encima del límite reglamentario.
