Max Verstappen se mostró sorprendido por su buena clasificación en Mónaco, pero señaló que Barcelona será el verdadero punto de referencia para medir la evolución de Red Bull.
Max Verstappen evitó considerar el rendimiento de Red Bull en la clasificación del GP de Mónaco como una señal definitiva de la mejora del equipo austriaco en la temporada 2026 .
El neerlandés admitió que conseguir un lugar en la primera fila fue una sorpresa, pero explicó que las características del Principado impiden hacer una evaluación precisa de la evolución del RB22 y dijo que el GP de Barcelona-Cataluña será el verdadero termómetro para evaluar el nivel del auto.
El tetracampeón sorprendió al asegurarse el segundo lugar en la parrilla de Montecarlo, a solo 0s043 del poleman Andrea Kimi Antonelli. El resultado representó la mejor clasificación de Red Bull en 2026 y llamó la atención por ocurrir precisamente en un circuito que, en teoría, pondría de manifiesto las dificultades del auto en las ondulaciones.
Verstappen admitió su sorpresa por haber participado en la lucha por la pole position. Especialmente porque el equipo no realizó cambios radicales entre la tercera sesión de entrenamientos libres, cuando quedó en el quinto lugar, y la clasificación.
“Siempre es necesario manejar el auto de manera relativamente suave en Mónaco en cuanto a la configuración y la suspensión. En ese aspecto, fue mejor. Pero sigue siendo nuestra limitación. En ese sentido, me sorprendió un poco que hayamos luchado por la pole position. Claro que cambiamos algunas cosas después de la tercera sesión de entrenamientos libres, pero no fue gran cosa“, afirmó.

Cuando se le preguntó si este resultado representa una mejora de Red Bull, Verstappen se mostró cauteloso y evitó sacar conclusiones más optimistas. El neerlandés destacó que Red Bull ya habían mejorado en otros circuitos con curvas de baja velocidad, pero que la próxima fecha, en Barcelona, ofrecerá una referencia mucho más confiable sobre la competitividad de los equipos.
“Fue positivo, pero la próxima semana tendremos un circuito completamente diferente. Será otro mundo. Esta mejora ya se venía dando recientemente, pero también corrimos en circuitos con muchas curvas de baja velocidad. Cuando lleguemos a Barcelona, será la verdadera prueba, porque volveremos a tener curvas de alta velocidad. No debemos empezar a celebrar demasiado pronto”, continuó.
“Son pistas completamente diferentes. Será una buena prueba para ver si realmente hemos dado un paso adelante o no, porque Barcelona depende mucho de las curvas de alta velocidad y del rendimiento aerodinámico. Será un fin de semana interesante”, concluyó.