Del cielo al infierno. Daniel Ricciardo logró arrebatarle la pole a su compañero Max Verstappen en la clasificación del sábado, marcando una vuelta increíble, y parecía tener todo a pedido para un gran domingo. Una mala largada lo relegó al tercer lugar, pero seguía marcando buen ritmo a pesar de la degradación de los neumáticos, hasta que llegó su 8vo abandono del año..